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INTRODUCCIÓN | Las estrellas no brillarán en Donosti
49 edición | Historia del Festival | Edición anterior
A un año de cumplir las 'bodas de oro', el festival de cine más emblemático que se celebra en España sufre las consecuencias del devastador ataque terrorista contra Estados Unidos. Tras la tragedia nacional del 11 de septiembre, la casi totalidad de las estrellas invitadas de aquel país han renunciado a asistir al certamen.

Será, pues, un festival descafeinado, si por cafeína se entiende, en este contexto, el 'glamour' propio de estas celebraciones, y que acompaña siempre en grandes dosis a los famosos de Hollywood. Mala suerte para Mikel Olaciregui, quien sustituye este año como director a Diego Galán que estuvo frente del festival durante trece años, periodo en el que consiguió reflotar un proyecto a la deriva.

Olaciregui ha confiado en la continuidad al asumir la dirección. Si las cosas van bien, para qué cambiarlas, habrá pensado. El certamen vuelve a apostar por la diversidad y el equilibrio, por reflejar "todas las tendencias" cinematográficas y reunir una "selección plural, diversificada y a la vez equilibrada", pues "hay desde comedias, dramas históricos y películas de narrativa clásica hasta experimentos gráficos".

El nuevo 'hombre fuerte' del festival guipuzcoano ha introducido, sin embargo, algunas líneas de reflexión novedosas sobre su futuro. Motivado seguramente por la ausencia de figuras rutilantes este año, Olaciregui se muestra partidario de orientar los festivales cinematográficos hacia la creación de nuevas estrellas que después se conviertan en "los Francis Ford Coppola o Martin Scorsese del futuro".

La edición de este año contará con un momento especialmente emotivo, la concesión del Premio Donosti por su exitosa carrera -a título póstumo, desgraciadamente- al inolvidable Paco Rabal. No podrá recoger el galardón el murciano universal como tampocó otra de las premiadas, Julie Andrews, quien ha excusado su presencia por los tristes acontecimientos de Estados Unidos.

Por lo demás, la oferta cinematográfica continúa, como en las últimas ediciones, ofreciendo un alto nivel de exigencia y calidad. Películas nacionales e hispanoamericanas -que competirán por un premio de nueva creación, el Made in Spanish-, estadounidenses, europeas y asiáticas. Un menú variado y de lujo, atragantado por causas ajenas a la dirección.

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