Historia de los Oscar

La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas se creó en mayo de 1927 como una organización sin ánimo de lucro y regulada por las leyes de California. Sus 36 miembros fundadores incluían productores ejecutivos y visionarios del cine de aquellos tiempos.

Desde su fundación hasta 1946, cuando se trasladó a un inmueble en Hollywood, la Academia ocupaba varias oficinas alquiladas. En 1988 llegó a un acuerdo con la ciudad de Beverly Hills por el que ésta cedía por 55 años a la Academia un edificio histórico, el Waterworks. Su nuevo hogar se llama ahora Center for Motion Picture Study (Centro de Estudios de la Cinematografía).

El primer presidente fue Douglas Fairbanks, Sr. Posteriormente la han presidido, entre otros, Frank Capra, Bette Davis, Gregory Peck y Karl Malden. El actual, desde 1997, es Robert Rehme.

La condición de socio de la Academia se adquiere por invitación de la junta directiva y se limita a personalidades reconocidas del mundo de las artes y las ciencias del cine. Algunos de los criterios para la admisión son: que hayan participado en películas con el nivel de calidad exigidos por la Academia, o sido nominados a algún oscar, o contribuido de forma sobresaliente a la industria del cine. En la actualidad hay 5.700 miembros con derecho a voto.

Los socios representan a trece áreas: actores, directores, directores artísticos, directores de fotografía, guionistas, montadores, músicos, productores ejecutivos, productores, relaciones públicas, cortometrajes y animación, sonido y efectos visuales. En 2001, se ha añadido la de documentales.

El aspirante a socio debe recibir primero el apoyo del área profesional a la que pertenece antes de que su nombre se presente a aprobación ante la junta directiva. Esta junta podrá además aceptar a nuevos miembros sin adscripción y a miembros asociados.

Los miembros sin adscripción son aspirantes a socios cuyo sector profesional no está contemplado en alguna de las catorce áreas. Tienen los mismos privilegios salvo los de representación en la junta. Los miembros asociados son aquellos relacionados con la industria cinematográfica pero que no pertenecen directamente a la misma. No tienen ni representación ni voto.

Los miembros vitalicios son designados por el voto unánime de la junta y cuentan con todos los beneficios de la condición de socios sin pagar cuotas.

La junta directiva se encarga de la gestión, control y política general de la Academia. Está integrado por tres representantes de cada una de las trece áreas profesionales que estructuran la Academia, quienes rotan a los tres años.

Los fondos se obtienen básicamente de las cuotas de los socios y de la venta de los derechos de televisión de la gala anual.

La candidatura a los premios se presenta en 24 categorías -aparte del Oscar honorífico-, en las que se reconocen los méritos individuales o colectivos a lo largo del año. En la mayoría de las categorías se seleccionan cinco nominados. Sólo pueden votarlos los miembros del área a la que pertenezcan; por ejemplo, sólo el área de directores elige a los cinco candidatos al mejor director del año. En las de mejor película extranjera, cortometrajes y cortometrajes documentales las nominaciones se efectúan por un amplio comité de miembros que integra a todas las áreas. El ganador final en la categoría de mejor película, así como en el resto de las principales, sale de la elección de los 5700 miembros.

La junta directiva conserva la potestad de conceder directamente los reconocimientos científicos y técnicos, honoríficos y algunos otros en reconocimiento a una carrera profesional.

La elección de los ganadores finales se realiza mediante voto secreto. La empresa auditora Pricewaterhouse supervisa todo el proceso y el recuento. Los auditores conservan los resultados, que sólo son conocidos cuando los sobres se abren en la ceremonia y la famosa frase anuncia: "y el oscar es para...".

Por cierto, el origen del nombre de la estatuilla es incierto. Se ha extendido una leyenda que afirma que una de las directoras ejecutivas, Margaret Herrick, dijo una vez que la figura asemejaba a un tío suyo que se llamaba Oscar. Un periodista la escuchó y le aplicó el nombre por primera vez. En todo caso, lo que sí es historia es que en 1934, en la sexta edición, un columnista de Hollywood, Sidney Skolsky empleó la palabra oscar en referencia al premio a mejor actriz que recibió Katherine Hepburn por primera vez. La Academia no se apropió de él de forma oficial hasta 1939.

En la 74 Edición, la actual, se introduce una nueva categoría. La Mejor Película de Animación reconoce la trascendencia que ha adquirido el cine digital en los últimos tiempos.

Este año la gala se celebra el domingo 24 de marzo -en la madrugada del lunes, hora de España-. La presentación corre a cargo de la actriz Whoppi Goldberg, su cuarta aparición como maestro de ceremonias.
Desde su fundación en 1927 hasta 1946, año en que se trasladó a Hollywood, la Academia ocupaba varias oficinas alquiladas en Los Ángeles.
Los fondos se obtienen básicamente de las cuotas de los socios y de la venta de los derechos de televisión de la gala anual.
Un periodista llamó oscar por primera vez a la estatuilla cuando Katherine Hepburn lo recibió en 1934. La Academia se apropió del nombre de forma oficial en 1939.
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